"DE NUEVO EN
BÉJAR"
En Béjar hice mi primer ultra, y en Béjar haría mi primer ultra de
montaña; hay bastante
diferencia entre ambas
pruebas.
Solo 110 participantes para esta primera edición tomamos la salida a las 7:00
am, una
salida tranquila y en
suave bajada, un espejismo. Al salir de la población comenzamos a
subir y subir y subir.
Sin tregua, sin prisa, en fila de uno con nuestros frontales iluminando el
camino. No se tarda
mucho en llegar a Candelario, surcar sus calles empedradas y volver al
monte.
Seguimos subiendo y subiendo, de hecho en unos 13km tenemos que superar
un desnivel
positivo de 1400m.
No
tardamos mucho en llegar a la estación de esquí de La Covatilla,
avituallamiento rápido
y a seguir subiendo. El
viento fuerte, frío, helador y al fondo un tímido sol que no calienta
aún. Así afrontamos la
Cuerda de El Calvitero, por un pedregal corrible. Avanzo sin prisa a
buen ritmo hasta llegar
a la zona donde se inicia el descenso a las Lagunas de El Trampal,
pero para mi sorpresa me
doy cuenta de que no hay marcaje y que hace tiempo que no veo
ninguna marca de la
carrera. Consulto el track y todo me indica que voy bien. Varios
compañeros nos vemos en
la misma situación. Algunos decidimos seguir el track y bajar.
Mas tarde supe que ese
tramo se modificó a ultima hora.
El
descenso a las lagunas se hace bien, es pedregoso pero se deja correr bastante.
Sin
mas historia, bajamos
por donde sigue el sendero hasta encontrar de nuevo las marcas.
Nos separamos de los
maratonian@s y continuamos hacia la central del Chorro.
Nuevo avituallamiento.
Me desconcierta la posibilidad de una descalificación pero hay que
seguir sin dilación.
De
nuevo un ascenso muy largo hacia la Laguna del Duque. No muy técnico al
principio
aunque lento, en
paralelo al tubo que lleva el agua a la central hidroeléctrica de El Chorro.
Una se llega a la Laguna
de El Duque, se bordea esta por su flanco derecho por una tramo
llano corrible. A
continuación el ascenso al Collado de Talamanca, muy técnico, muy lento,
con tramos complejos de
tener que trepar como se puede. Mis “muslos” ya se quejan, pero
al fin culmino el
ascenso.
El tiempo
ha mejorado, el sol ya calienta y a pesar de la altura no se precisa segunda
capa.
Encaro los Dos
Hermanitos, pero antes pasaría por el Paso del Diablo. Los Dos Hermanitos
nunca llegarían pues se modifico el recorrido por las ultimas lluvias,
así que mientras esperaba la citada subida disfrutaba de unos paisajes
espectaculares. Descendia por terreno técnico pero con tramos fáciles
aunque las “patas” ya se quejan.
Nuevo avituallamiento en
la Dehesa de Candelario. Bastante animado pues voy a entrar en
territorio extremeño y
toca seguir bajando. La realidad seria un descenso bastante jodio
por terreno técnico, especialmente la bajada hasta Hervás por un sendero
empedrado que si vas bien puedes darle gas a fondo, que no era mi caso.
Así la llegada a Hervás se hizo bastante tediosa por la deseada llegada a
la población, que finalmente alcanzaría tras pasar por un bosque en galería
precioso.
En
Hervás tenía mi bolsa de vida. Aproveche para comer algo caliente, cambiarme
de neumáticos y coger lo que precisaba para la noche. Sin prisa, sin
pausa, afrontaba los
últimos 30 kilómetros . Me
deje llevar durante un idílico kilómetro y medio de llano, luego vino un
gran palo. Se suponía que esta parte del recorrido era mas fácil. Pero no lo
fue. De Hervás a La Garganta hay unos 700m de desnivel de ascenso lento,
por terreno inestable.
Superado este tramo me planto en La Garganta. El mejor de los
avituallamientos. Recargo mis pilas y me aderezo para la noche. La bajada
a Baños es por un sendero boscoso y humedo que hago bastante rápido pues
pude correr casi todo el tramo.
Con
noche ya cerrada llego a Baños. Avituallamiento y a subir. El primer tramo
discurre por
la calzada romana y se
hace muy bien. El segundo tramo se hace sobre la vía del tren
abandonado, dando
saltitos de traviesa en traviesa…..hasta que llegas a la provincia de
Salamanca y las
traviesas y vías ya han desaparecido. Solo queda la zahorra. Así el avance
es mas lento y
dificultoso. Y el tercer tramo discurre ya por sendero boscoso hasta llegar a
Puerto de Béjar.
Último avituallamiento.
Repongo solidos aunque ya sin ganas y vuelvo a llenar la mochila de
agua. Salgo con ganas,
pero pronto me doy cuenta que ya voy muy justo de fuerzas. Quizás
el saber que me espera
otra subida dura de 700
metros de desnivel mina mi moral. Estos 4
kilómetros los hice como
buenamente pude, con mucho esfuerzo, casi ya sin fuerzas, con
los cuadriceps ya muy
cargados y doloridos.
Sentir ese viento de cima fue saber que ya lo tenía en mis manos. Culminé el ascenso a la
Peña
Negra y me deje llevar hacia Béjar por los últimos kilómetros de pista en
bajada.
Total: 83km. 4800m D+. 16h. 29’
























