TRAIL PEÑALARA 60K

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lunes, 19 de mayo de 2014

LAS MAS DURA DE LAS CARRERA POR MONTAÑA



CARRERA PENCONA, LA MÁS DURA.


18 de mayo; tocaba madrugón antológico, a las 4:10 ya estaba fuera de la cama desayunando y a las 5h partía hacía Aldeanueva de la Vera para disputar la susodicha carrera.

Sobre las 7:00 llegamos a la población Verata, recogida de dorsales y otros menesteres típicos. Algo de comer y ropaje para combatir el frío, entorno a 12ºc.


Tras cumplir los rituales típicos, algo de calentamiento, chascarrillos en la línea de salida, control de dorsales y pistoletazo de salida.

Perfil de la prueba


Las primeras zancadas discurren por la localidad Verata con la tranquilidad del corredor de montaña que sabe que hay que comenzar como un “viejito”. El plan para hoy era salir en “modo” ultra, como un ensayo general al primero de los circuitos de La Ruta Vetona, Los 100 de Béjar http://rutavetona.blogspot.com.es/, pues el perfil se parece bastante, aunque este último sea algo más suave. Para más tarde en la bajada final castigar los cuadriceps y ver que tal responden.

No pasamos mucho tiempo callejeando, pronto nos encontramos saliendo de la población surcando los huertos y olivares mas cercanos a la población. El camino de cemento va ganado desnivel junto a la Garganta del arroyo del Mozo. Sigo con mi plan, de hecho voy en la cola del pelotón aunque he ido ganando posiciones.
Recorrido de la prueba.

Pronto nos encontramos con el bosque de robles salpicado de helechos, dominante en la zona. En el kilómetro 5 toca avituallamiento y para técnica. Reanudo la marcha, y vuelvo a pasar a los mismos que había pasado anteriormente. El camino, ya de tierra, cada vez es más inclinado pero aun se puede correr. Kilómetro 10, segundo avituallamiento, el recuperado todas las posiciones perdidas. Bebo algo rápido y plátano, gominolas y ha seguir.

Aquí se acaba lo “corrible”, y pasamos al modo “treparriscos”, ya no se corre, se anda y se trepa como se puede, la amplitud de zancada se alarga para poder salvar los riscos y los numerosos pasos de agua que nutren las gargantas y  seguir ascendiendo. El desnivel es brutal, pero aun estamos frescos, solo son los primeros lances “treparrisquiles” y nos vamos a “jartar”.

Discurrimos paralelos a línea de cota de cima, la vegetación arbórea ha desaparecido para dejar paso al pasto común de las zonas altas de montaña pero no hay cabezas de ganado pastando. Las piedras comienzan a brotar a la par que los piornos ganan terreno al pasto. A ratos se puede correr pero lo normal es andar y andar, surcar pasos de agua, sortear piedras y la inmensidad paisajística sin poder disfrutarla, los ojos deben estar clavados en el suelo, analizando y memorizando cada piedra, cada obstáculo.


Así llegamos a La Panera (1.780m), kilómetro 13 y casi 2H. Avituallamiento tranquilo, algo de resuello y lanzados al descenso. Primero llaneamos un poco por el Canchal Alto, mismo paisaje; piornos, piedras….el descenso se convierte en peligroso, el desnivel, las piedras, la velocidad, sortear a los compañeros, la vegetación, los tobillos que de vez en cuando te dan un aviso……tropiezo, voy de boca, la suerte quiere que la presencia de piorno no solo me frene sino que casi me hace rebotar. Acabo de librarme de un ostión de campeonato. Con el susto en el cuerpo, aumento las precauciones dentro de lo posible, la velocidad y la orografía hacen casi imposible que te puedas preparar para salvar los obstáculos. El descenso es rápido, surcamos numeroso pasos de agua y no puedo evitar la tentación de pasar justo por el medio. Un pequeño error que luego tendría que subsanar, pues propicie que las zapatillas se llenaran de gravilla y pronto empecé a notar lo molesto que es que se claven esas pequeñas piedras en los pies.

Barrera del Cerval, El Cabezo….el desnivel se suaviza y los pies me están matando. Navarredonda, fin del descenso. Toca sacar toda la gravilla y saneamiento de pies. Tras el proceso avituallamiento rápido y de nuevo a subir.

La pista llega hasta La Casa del Guarda, a partir de aquí ya no hay sendero, ya no se puede correr y ha que surcar numerosos pasos de agua que nutren las gargantas. De nuevo los piornos, piedras, piedras y piedras. De nuevo la amplitud de zancada se hace grande. Así, paso a paso, llegamos al paraje de Las Yeguas, parte central de  la Sierra de Tormantos. Estamos terminando el ascenso, quiero correr y corro, voy directo al Collado de Las Yeguas (Puerto de Las Yeguas, 1475m). Este punto mítico del La Ruta de Carlos V, es final de un largo ascenso y el inicio del fin. Avituallamiento rápido, como no, y a correr.

Los primeros metros del descenso son algo confusos, me despisto y cojo el camino que lleva a Jarandilla de la Vera; parada, visualización de las marcas, hago un “por aquí mismo” y enlazo con el camino bueno. Puff, esto es peligrosísimo; el camino acaba de ser limpiado, hay tocones, piedras sueltas y tierra que cubren las piedras del camino. Es encomiable, gracias a esta prueba se esta recuperando este camino que comunica Aldeanueva de la Vera con el Collado de Las Yeguas, la naturaleza se lo había comido casi por completo.

Las piernas no van bien, van de lujo. Voy dando gas, voy pasando a otros corredores. Más gas. El descenso es precioso, es sinuoso, rápido, peligroso….gas, gas, gas. No dejo de pasar corredores, el subidón es total. Estoy llevando a la práctica lo que había planeado desde el principio. Pasamos varias veces por las mismas gargantas. Casa de Las Colmenillas. Voy disfrutando a tope. Veo el próximo avituallamiento, dejo de mirar el suelo una ínfima cantidad de tiempo…..aterrizaje forzoso. Me deslizo por la tierra. Evaluación de daños es rápida, un raspón en la rodilla izquierda y polvo a espuertas. Aprovecho el avituallamiento para limpiar la herida y salgo zumbando.

Toca un pequeño repecho que de nuevo hago andando, no llega ni al kilómetro. Algo de llaneo, mas corredores a la vista. Aprieto el paso. Casi me salgo de la pista, evito a tiempo otra caída, y vuelvo a dar gas, gas gas….no tardo en pasarlos, tras estos vendrán otros más. Más gas. Estoy acabando de ensueño.

Tras el llaneo y bajada y de nuevo llaneo, llego al último avituallamiento, kilómetro 27, quedan 5 kilómetros. Tan bien rápido, bebo algo, ya no como nada. Y gas!!!  De nuevo el camino se hace sinuoso, empedrado en su mayoría. Algunos giros casi ni se ven y estoy a punto de hacer un “recto” y comerme al fotógrafo. Último kilómetro. Parece que no llega el momento de cruzar la meta, pues no se ve el pueblo por ningún lado, claro que cualquiera levanta la vista del camino.

Último traspiés casi a las puertas del pueblo, sin consecuencias. Se oye el griterío de la gente, al speaker. Azuzado por las emociones entro en meta sprintando. Que maravilla de carrera. Que dureza. Sin duda, la carrera más dura que he corrido hasta ahora, es brutalmente técnica.

32 kilómetros, D+ 2.000 m y 4H 37M

Las viandas al llegar a meta espectacular; limonada casera a demanda y sin fin, cerezas y una bolsa del corredor muy completa.



miércoles, 7 de mayo de 2014

MEDIA MARATÓN POR MONTAÑA SIERRA DE TENTUDÍA

En los tiempos que corren, si no publicas en el acto, olvidate; al menos eso dicen. Escribo la crónica de esta hermosa carrera más de un mes después de correrla. Evidentemente hay muchos detalles que se olvidan, pero como el buen vino algo se queda.

Tocaba madrugón para poder llegar a tiempo a la comarca de Tentudía. Nada coger el coche me sorprendía una espesa niebla que no desaparecería hasta llegar a Monesterio, es decir, casi todo el viaje. Una vez llegados a Cabeza La Vaca, era difícil aparcar, pues no había mucho espacio en las calles colindantes.

tras aparcar junto a un abrevadero, me dirijo a la plaza del pueblo para recoger el dorsal y ver el buen ambiente reinante en la localidad; pues a la vez se celebra una marcha senderista de gran aceptación. El pueblo estaba abarrotado.

A la hora fijada se daba la salida a la Media Maratón por Montaña Sierra de Tentudía. Los primeros lances discurren por la localidad para más tarde coger la carretera que nos conduce a Monesterio. En ese punto nos llega el olor característico de las porquerizas en un día soleado y caluroso que nos acompaña. Tras 2 kilómetros abandonamos el asfalto y nos lanzamos al monte donde primeramente predominan los olivos, para más tarde dar paso a encinas y alcornoques; este paraje se conoce como Dehesa de Arriba. el terreno es en continuo sube y baja, con tendencia hacia arriba. voy cogiendo ritmo, pues salí bastante tranquilo con la idea de ir poco a poco, pues es la primera carrera de montaña de la temporada.

 No todo es plácido por los caminos, pues nos vamos encontrando con descensos cortos y bruscos muy técnico. así discurren los 8 primeros kilómetros. tras el segundo avituallamiento iniciamos el ascenso a Alto de los Palancares 1.008 m. una larga subida de 4 kilómetros entre la vegetación típica de la zona, con alcornoques, encinas y pinos.
La primera subida es la más fuerte y algunos pagan la osadía de subir tan fuerte. Yo voy poco a poco, sigo con mi ritmo y voy ganando posiciones.

tras coronar el Alto de Los Palancares nos espera otro avituallamiento, y un descenso muy peligroso, paralelo a la carretera que baja del Santuario de Tentudía,  pues no se ve lo que hay debajo de la hierba. aun así todos bajamos muy fuertes. Pasamos el Puerto Romero, cada vez más cerca del pueblo; la vegetación va cambiando y se imponen los olivos y los cercados ganaderos. Así llegamos al kilómetro 16, donde nos espera el último repecho, la Nava del Silo. Lo inicio corriendo pero a mitad de subida toca sucumbir y andar un poco.

ya vamos en descenso, acercándonos a los últimos kilómetros, bastante técnicos y peligrosos, aterrazados. Así llegamos finalmente al asfalto de nuevo, sorteamos las calles, algunas en subida y superamos el arco de llegada.


   1h 51m.Primera prueba de montaña superada.

TRAIL RUNNING SIERRA DE LA MOSCA. CÁCERES.

TRAIL RUNNING SIERRA DE LA MOSCA


3        de mayo de 2.014


La cita era en Cáceres, Trail Running Sierra de la Mosca y sus 30,5 Km. Tocaba madrugar un poco y poco después de las 8:00 llegaba a Cáceres; recogida de dorsal y bolsa del corredor, cambio de ropajes y al lío. Nos esperan 30.5Km y casi 1.000 m. de desnivel.
Recorrido de la carrera.

Perfil de la carrera.


A las 9:00 se daba la salida desde el instituto AFD AL QACERES, organizador de la prueba. Nada más salir giramos a la izquierda para continuar por la senda Del Marco. Algunos hectómetros después cogemos una calle encementada y comenzamos a ascender hacia la Ermita del Calvario. Viendo un Cáceres rural desconocido, entre olivos, encinas y alcornoques.
Tras esta primera subida rodeamos el Santuario de Nuestra Señora de la Montaña, seguido de una fuerte subida al alto de Portanchito (640m). Primer avituallamiento y seguimos hasta “Las Antenas”, primer descenso por el Cáceres donde abundan los chalets y el lujerío de las casas de alto standing, conocidas como las Casas del Portanchito. Aquí me sorprende gratamente el porte de encinas, alcornoques y pinos de gran magnitud.

Abandonamos la pista y seguimos el descenso, ahora campo a través, descenso muy peligroso por las piedras sueltas ocultas entre la hierba. Pasamos por la Charca Valhondo y ascendemos ligeramente hasta alcanzar otra pista en suave descenso.

Ascenso al Cerro Milano.
Tras llegar a un edificio en ruinas de las Minas de Valdeflores en el Cerro del Milano, volvemos a ascender y rodear esta antiguas explotación minera entre un monte bien conservado.

A lo lejos se observa el embalse del Guadialoba, mientras nos dirigimos al entorno de Las Muesas.

Nuevo avituallamiento y me traslado a “Apocalypto”, entramos en un sendero muy estrecho y técnico. Muy rápido, donde la vegetación te araña las piernas y los brazos, e incluso la cabeza. Apenas ves lo que tienes justo delante, subes y bajas, serpenteas, evitando las piedras,  tienes que apartar la vegetación con la mano.   Este trecho me recuerda a la huida entre maizales de la película Apocalypto.sin duda este tramo fue el más divertido.

De nuevo monte, estamos en la parte central de la Sierra de la Mosca, ascendemos, esta vez andando, hacia el Centro de Recuperación de Fauna Salvaje Los Hornos. Seguimos entre encinas y sobre todo alcornoques. Tras varios ascensos y descensos
llegamos al Centro Medioambiental y al avituallamiento.

Recarga de líquidos y algunas gominolas, de nuevo descenso, suave y breve. No hay tregua, de nuevo ascenso al Radar Meteorológico ( La Bola), aunque no se llega propiamente a La Bola el ascenso es fuerte; rodeamos El Risco, seguimos a buen ritmo y adelantando. Otra vez un ascenso fuerte y no queda más remedio que conservar las fuerzas y andar para no llegar al agotamiento.

Tras finalizar la subida descendemos por la carretera de El Risco, pero solo unos metros. Volvemos al monte. Regresamos al Centro de Medioambiente. Nuevo avituallamiento, el del kilómetro 20. Volvemos a Cáceres, en descenso, por el Camino Viejo de Cáceres, quedan los últimos lances y las piernas empiezan a flojear. Intento no bajar el ritmo y continuar con mis compañeros de viaje.

Tras el descenso llegamos a la cantera de Los Machones, giramos a la derecha; nos queda la última subida de nuevo al Alto del Portanchito y “Las Antenas”. Solo queda el descenso después del último avituallamiento. Quedan a penas 2,5 Km. de descenso y las piernas ya no responden. Como puedo continuo, mi compañero de faena está justo delante de mi y no quiero perderlo de vista, llevamos toda la carrera uno delante del otro.

Rivera del Marco.
De nuevo las casas y el Cáceres más rural. Esto se acaba. La Rivera del Marco. Piso el asfalto, 500 metros  y por fin el arco de llegada.